Piedra de lapislázuli natural en canto rodado
Recibes 4 piedras de lapislázuli de calibre medio-grande, pulidas en forma de canto rodado: redondeadas, suaves al tacto y con el brillo natural de la piedra. Cada pieza es única, así que el tono y las vetas cambian de una a otra.
Es una piedra de un azul ultramar intenso, a menudo salpicada de pequeños destellos dorados. Se aprecia en joyería y decoración desde hace miles de años, y hoy es una de las piedras más elegidas para meditar, decorar o llevar encima.
Cómo es el lapislázuli y cómo reconocer uno auténtico
El lapislázuli no es un mineral sino una roca formada por varios minerales. La lazurita le da el azul, la pirita pone los puntos dorados y la calcita dibuja las vetas blancas. Por eso, aunque a veces se busque como cuarzo lapislázuli, no pertenece a la familia de los cuarzos.
Un lapislázuli auténtico se reconoce por su azul profundo y bastante uniforme, con motas doradas repartidas de forma irregular. Las imitaciones más habituales son piedras teñidas, con un color demasiado plano y sin pirita, o con el tinte acumulado en las grietas.
- Color: azul ultramar, del marino al azul real.
- Destellos dorados: pequeñas inclusiones de pirita.
- Vetas blancas: calcita, más o menos visible según la pieza.
- Dureza: media (5 a 5,5 en la escala de Mohs), más blanda que el cuarzo.
El color lapislázuli
El famoso azul ultramar de la pintura antigua se obtenía moliendo esta piedra. Era un pigmento tan caro que en muchas obras se reservaba para el manto de las figuras más importantes, y de ahí viene que al azul intenso se le siga llamando color lapislázuli.
Cuánto vale el lapislázuli
El precio depende sobre todo de la intensidad y uniformidad del azul: cuanto más profundo es el color y menos calcita blanca tiene, más valor alcanza. En canto rodado es una piedra asequible, perfecta para empezar una colección o para regalar.
Para qué sirve la piedra de lapislázuli
Más allá de su belleza, el lapislázuli tiene una larga tradición simbólica. Estos son los usos más habituales que se le dan hoy.
Meditación y momentos de calma
Tradicionalmente se asocia con la claridad mental, la sabiduría y la comunicación, y en la tradición de los chakras se vincula con el de la garganta y el del tercer ojo. Muchas personas lo sostienen en la mano o lo colocan cerca durante la meditación o la respiración consciente.
Decoración y espacios
Su azul con destellos dorados luce mucho en bandejas, cuencos y rincones de lectura. Combina muy bien con madera, cristal y mármol, y aporta un toque de color a un escritorio o una estantería.
Piedra de bolsillo
Por su tamaño, cabe en un bolsillo o en el bolso. Llevarla encima es una forma sencilla de tener un recordatorio de calma y de lo que quieres expresar a lo largo del día.
Cómo cuidar tu lapislázuli
Al ser una piedra relativamente blanda, pide un cuidado delicado:
- Límpialo con un paño suave, seco o apenas húmedo.
- No lo dejes sumergido en agua ni lo limpies con sal, porque puede perder brillo.
- Evita productos químicos y abrasivos.
- No lo expongas al sol durante mucho tiempo para que conserve la intensidad de su azul.
Otros formatos de lapislázuli y más piedras naturales
Este mismo mineral también lo tienes en grava de lapislázuli, ideal para rellenar roll-on o crear composiciones, y en piedra plana, más cómoda para sostener en la mano. Si quieres ver todas las piedras, entra en nuestra selección de piedras naturales y minerales.
Y si te interesa cómo combinar las piedras con la aromaterapia, en el blog te lo contamos en el poder de las piedras, los chakras y los aceites esenciales.