Halloween con aceites esenciales

¿Brujería o cosa de Dioses?

Seguimos con el otoño y es que en esta temporada tenemos un evento muy especial : la noche de Halloween , una noche mágica en la cual podemos encontrar los más terribles monstruos , hechiceros , calabazas , sapos y truenos, y la estrella de esta fiesta… las brujas.  De ellas queremos hablaros hoy y, es que , cuando en la Edad Media comenzaron a tomar fuerza estos cuentos  la gente comenzó a ser más escéptica y por ello ocurrieron sucesos de los que más tarde nos lamentaríamos : la quema de “brujas”.

Tras investigaciones y estudios la historia ha demostrado que estas brujas no eran más que curanderas, mujeres sobre todo , pero también hombres, los cuales utilizaban los medios naturales que tenían a su alcance para crear remedios contra los males que les afligían.  Estos brujos y brujas fueron los primeros en descubrir los beneficios de algunas plantas y hierbas, y por ello los beneficios también de los aceites esenciales 😉

Hagamos un pequeño recorrido por la historia…

Nuestra primera parada es en el Antiguo Egipto sobre el año 4500 a.C. en los pergaminos se recogen referencias a plantas de la vida , su uso era sagrado basado en la creencia de la magia y los símbolos. Utilizaban los aceites esenciales para varias ramas : medicina, perfumería, cosméticos de belleza y en el embalsamiento. Era un uso común ya que no solo los más adinerados lo consumían. Su uso más frecuente era el religioso , en las ceremonias de embalsamiento con el fin de acercarse a los Dioses tras la muerte. Gracias a la maceración de las tiras en aceites esenciales antes de cubrir los cuerpos, algunos de ellos han estado particularmente bien conservados durante siglos. También los usaban para la piel y en infusiones o tés. La civilización egipcia se considera pionera en el uso de los aceites esenciales, influyendo en otras civilizaciones y culturas en toda la cuenca del Mediterráneo.

El uso de estos aceites en Oriente Medio comienza sobre el año 4000 a.C. según se recoge en algunas tablas de Mesopotamia. Su uso estaba principalmente en el campo de la perfumería, hasta que la influencia egipcia en el campo médico los alcanzó. Como en el antiguo Egipto, los aceites esenciales tenían el papel de “curar el espíritu” antes del encuentro con los dioses, y preparar un renacimiento. Este uso no era, sin embargo, exclusivo para los moribundos se comenzó a usar también para curar problemas de la piel.

Por el año 2800 a.C. se popularizó el uso de los aceites esenciales en China, La pluma Ts’ao, escrita por el emperador-Dios Chen Nong, cuenta casi 100 plantas usables bajo la forma de aceites esenciales. Más tarde, Confucio (551-479 a.c) escribió el Tratado del dormitorio, debatiendo con el cuidado y la armonía sexual provocada por el uso de plantas en forma de aceites esenciales.

Durante el año 1000 a.C. las civilizaciones Inca, Maya y Azteca promovieron el uso de estos aceites por las américas. Los usos eran diversos: relevación corporal, purificación, desarrollo de la mente, etc.

Nuestra siguiente para por la historia es en el año 200 a.C. en la antigua Grecia , Los griegos usaban los aceites esenciales en la perfumería, en diversas formas (bálsamos, aceites puros, baños …). Fue el conquistador Alejandro Magno quien importó los aceites esenciales en Grecia, después de su conquista de Egipto. Además, la creación del puerto de Alejandría, un centro en el comercio de especias, permite a Grecia tener acceso permanente a las diferentes plantas que se pueden utilizar en forma de aceites esenciales. La mitología griega atribuye el descubrimiento de estos aceites a los Dioses. Las plantas medicinales son, por lo tanto, también usadas como ofrendas para los dioses del Monte Olimpo. Grandes filósofos de la antigua Grecia recopilaron sus conocimientos de las plantas medicinales en sus escritos (Hipócrates escribió Aforismos, Aristóteles y su discípulo Theophrastus escribió Historia de las plantas).

Por la influencia de Grecia , en el Imperio Romano también se comenzó a consumir aceites esenciales ya que creían que tenían virtudes en la seducción amorosa , loa usaban sobretodo como perfumes.

Mucha más tarde, en el siglo I d.C, Dioscórides, un médico griego muy influyente en el imperio romano, escribió el libro de materia medica, identificando unas 520 plantas medicinales. Este libro seguirá siendo el emblema del mundo de los aceites esenciales hasta el renacimiento.

 

Y llegamos a la Edad Media dónde el consume de los aceites esenciales disminuyó notablemente por la creencia de que eran malévolos, producto del diablo usado solo por brujas. Tras un escrito de Carlomagno en el que se recogían los beneficios de estas plantas en la salud poco a poco se volvió al uso de estos pero esta vez reservado para los monasterios y las casas nobles. En ese momento, la búsqueda del remedio universal para llegar a ser inmortal es una prioridad, esta poción vendría de la mano de los druidas galos. En esta época la medicina estaba muy pegada a la religión ya que los boticarios y curanderos eran, en su mayoría, antiguos clérigos.

Las esencias representan el símbolo de la purificación y concentración de las fuerzas divinas. de calidad superior, los aceites esenciales fabricados en el momento de las cruzadas fueron la base de todos los remedios, gracias a un fuerte poder antibiótico, necesario durante las principales epidemias de la época. El interés aumentó durante el reinado del rey Felipe Augusto, con la llegada de los perfumistas. Crean un nuevo arte: la perfumería de los cueros.

En el mundo de la medicina, es Paracelso quien reintroduce el poder de los aceites esenciales, con la teoría de que las diferentes partes de las plantas se asemejan a una parte de nuestra anatomía.

Antes de llegar al Renacimiento Europeo debemos mencionar que la aromaterapia y la destilación para obtener los aceites esenciales era más avanzado y común por el mundo musulmán (Oriente Medio). El renacimiento europeo es la era creativa de la difusión de los aceites esenciales. Los primeros difusores se llaman “Pomanders”. El uso pasó de ser un simple perfume a ser usado para desinfectar los hogares y a la gente. En tiempos de peste, los pomanders eran necesarios para detener la epidemia. Hay una historia muy curiosa sobre esta época y el supuesto remedio de la peste , la cual habla de 4 ladrones que, durante la época de la peste, se dedicaban a robar a los enfermos y moribundos y que no caían enfermos porque tomaban un brebaje compuesto de vinagre y varias hierbas; cuando atraparon a estos ladrones ellos pidieron la libertad a cambio de la receta de dicho brebaje.

Durante la revolución francesa la gente dejó de usar las fragancias de aceites esenciales porque era un símbolo de la aristocracia y eso conllevaba peligro. Tras la revolución la perfumería vuelve a su gloria , codeándose siempre con los más ricos y saliendo por fin a la luz , dejando atrás las tiendas clandestinas.

 

Desde el final de la revolución hasta el siglo XX no se hace ningún avance en el campo de los aceites esenciales.

Hasta que René-Maurice Gattefossé ( experimentaba con la perfumería y los aceites esenciales) , en 1910 tuvo un desafortunado accidente experimentando en su laboratorio hubo una explosión y René sufrió quemaduras en brazos y rostro para aliviar el dolor metió los brazos en el primer cubo que tenía a mano , este estaba lleno de aceite esencial de lavanda ; el alivio fue inmediato por lo que lo usó para sanar sus heridas. Tras esto enfocó sus investigaciones en las cualidades curativas de los aceites esenciales puros. Su primer libro apareció en 1931, titulado Aromaterapia. Esta es la primera vez que se utiliza este término. Además, es el primer libro que relaciona las estructuras y actividades de cada aceite esencial según sus componentes bioquímicos.

La aromaterapia de hoy también le debe mucho al doctor Jean ValNet. Su investigación y su voluntad de descubrir la obra de René-Maurice Gattefossé conducirá a una mayor credibilidad de la aromaterapia en la medicina francesa. Además, descubrirá las propiedades anti infecciosas de los aceites esenciales, necesarios durante la guerra de Indochina. Las heridas de los soldados fueron vendadas con tiras empapadas en aceites esenciales ( recordando al antiguo Egipto)

Estas prácticas también han demostrado la debilidad de la terapia antibiótica: las bacterias se acostumbran a este tipo de medicación, la eficiencia disminuye cada vez más, y se hace necesario utilizar las moléculas sintéticas que son más dañinas para nuestro organismo. Los aceites esenciales son la manera de curar sin atacar el cuerpo.

Y así llegamos hasta nuestros días dónde los aceites esenciales se utilizan de forma cotidiana para distintos ámbitos , desde el cuidado de la piel hasta la limpieza de las casas pasando por la aromaterapia.

Tras este paseo por la historia esperamos que ninguno piense que somos unos brujos y brujas por el uso de estos aceites

Recordad sentiros como grandes egipcios o adinerados aristócratas cuando uséis los aceites esenciales ya que, como se decía , son dignos de los dioses.