Astenia Primaveral

 

Adiós al cansancio y la irratibilidad primaveral

Bienvenidos un días más al blog de Essenciales. Hace unas semanas os preguntamos por nuestras redes sociales si sufríais astenia primaveral. La gran mayoría de los encuestados nos dijeron que sí y por ello hoy os traemos este artículo.

Antes de ver remedios para mejorar los síntomas de la astenia, vamos a hablar un poco de ella y a conocerla mejor; ya que hay un alto porcentaje de la población que desconoce esta condición y por ello asocian sus síntomas a otras enfermedades, impidiendo así encontrar un remedio eficaz.

¿Qué es la astenia primaveral?

La astenia primaveral es una forma de trastorno afectivo estacional (TAE), una enfermedad en la que el cambio de estación afecta a las personas a nivel fisiológico.

Una de las causas de la astenia primaveral es que el suministro de serotonina del cuerpo se ha agotado a lo largo del invierno. En primavera, el cuerpo vuelve a ponerse en marcha, pero apenas tiene la “hormona de la felicidad” para darla. Los déficits nutricionales tampoco ayudan. Si necesitas producir mayores niveles de energía, tus células necesitan las vitaminas y minerales adecuados para trabajar.

Otras razones del letargo primaveral son francamente burocráticas. Tu cuerpo no percibe las estaciones con la misma rapidez que el calendario de la pared. El cambio de hora significa que tu reloj interno no sabe por qué se ha adelantado una hora en marzo. A medida que los días se alargan, incluso te apetece despertarte antes y permanecer despierto durante más tiempo con la progresión gradual del amanecer y el atardecer hasta la madrugada.

Otra cosa es que la primavera también es sinónimo de temporada de alergias. Las plantas están brotando y las flores expulsando su polen y abriéndose; lo que luego producirán frutos, lo que significa una gran cantidad de alérgenos humanos en el aire.

Los cambios de estación hacen además que los patrones meteorológicos a corto plazo sean menos estables. Aunque los patrones de las tormentas son normales en esta época del año, esta inestabilidad natural puede dejarte aturdido mientras tu ser físico lidia con esta capa añadida de complejidad.

 

Síntomas de esta afección:

    • Pérdida de interés en nuestras actividades cotidianas
    • Tristeza injustificada
    • Irritabilidad y ansiedad
    • Dificultad para concentrarse
    • Falta de apetito
    • Dolores de cabeza
    • Apatía
    • Agotamiento
    • Dolores musculares
    • Presión arterial baja
    • Problemas en el sueño y descanso

 

Vamos a por los aceites que nos pueden ayudar a aliviar estos síntomas:

Aceite esencial de albahaca, un excelente potenciador: Las plantas medicinales, especialmente sus aceites esenciales, son bastante eficaces para deshacerse de la fatiga crónica. Utilizado en un masaje relajante o en un baño tonificante, el aceite esencial de albahaca elimina los estados de fatiga, angustia y ansiedad. Así, cura alivia la astenia en todas sus formas, ya sea física o intelectual. La sinergia correspondiente sería: 50 gotas de aceite esencial de albahaca añadidos a 250 ml de aceite de almendras dulces.

En baño aromático, el aceite esencial de laurel pone fin a los síntomas de astenia al tiempo que cura los dolores musculares y el cansancio mental y físico. Os recordamos que los aceites esenciales NO son solubles por lo cual podemos añadir el aceite a un puñado de sal y esta añadirla al baño.

También puede utilizarse para masaje, el aceite esencial de salvia o de clavo alivia la fatiga y los estados de debilidad del organismo. En este caso, es importante mezclarlos con aceite de argán o de almendras dulces para suavizar la concentración de estos aceites esenciales.

El aceite esencial de zanahoria: Está indicado durante los cambios de estación porque permite regenerar el cuerpo de forma eficaz. Este aceite esencial tiene muchas virtudes depurativas. Se puede masajear la zona de la barriga, en concreto del hígado, mezclándolo con un aceite portador ya que es regenerativo para el hígado y tiene propiedades de drenaje renal.

El aceite esencial de limón: El aceite esencial de limón es imprescindible para drenar los intestinos, el páncreas y el hígado. Esto lo convierte en un aceite esencial ideal para cuando se sale del invierno y en el periodo primaveral, ya que ayuda al cuerpo a eliminar las toxinas. Utilizaremos este  aceite esencial en difusión, unos quince minutos por la mañana y por la noche.

Aceite esencial de naranja: es un aceite esencial que actúa principalmente sobre la moral. En efecto, hay que saber que los cambios de estación son a veces difíciles de gestionar, y que pueden ser sinónimo de pequeñas depresiones. Para dejarnos llevar, difundiremos aceite esencial de naranja, y posiblemente añadiremos una gota de manzanilla romana, que también tiene propiedades calmantes.

 

Aceite esencial de lavanda: Para mantenerse zen o relajarse de pies a cabeza, el aceite esencial de lavanda es el campeón de todas las categorías. Podemos sumergirnos  en un baño caliente con 6 gotas de aceite esencial de lavanda o difundir este aceite durante 10 minutos antes de acostarnos, nos ayudará a relajar el cuerpo y la mente y a mejorar nuestro estado de ánimo.

 

 

 

Aceite esencial de Niaouli:  Gracias a su alta concentración de cineol, el aceite esencial de Niaouli activa las glándulas exocrinas de las mucosas respiratorias, ayudando así a despejar y calmar las vías respiratorias. Sus propiedades antiinflamatorias también permiten luchar eficazmente contra todo tipo de enfermedades de la piel (psoriasis, herpes, etc.). Sus acciones antibacterianas y antivirales reforzarán el sistema inmunitario a la vez que combatirán las manifestaciones relacionadas con las alergias primaverales y la astenia.

Aceite esencial de tomillo: Este aceite se utiliza para un reequilibrio profundo, cuando el organismo se ha descarrilado a nivel inmunitario, hormonal o incluso nervioso.

Aceite esencial de pino: Devuelve en pocas semanas una profunda y sólida sensación de vitalidad y energía. Los aceites esenciales más adecuados son los que tienen propiedades similares a la cortisona, como es el caso del aceite de pino.

 

Aceite esencial de mejorana: Excelente aceite esencial para la fatiga e incluso el agotamiento, el insomnio, el estrés, la falta de energía física, mental e incluso sexual.

Aceite esencial de orégano: Este aceite esencial tiene potentes propiedades antiinfecciosas de amplio espectro de acción, es también inmunoestimulante y antiparasitario. Es útil en casos de rinofaringitis y bronquitis alérgica e inflamación. Es un antibiótico natural.

Aceite esencial de Azahar: Derivado de las flores de naranjo, es también un aliado inestimable para el bienestar. Para combatir el estrés y encontrar rápidamente una sonrisa, diluye una gota de este aceite esencial en una cucharadita de aceite vegetal. A continuación, aplícalo en los puntos estratégicos: plexo solar masajeando lentamente en el sentido de las agujas del reloj, parte superior del esternón, clavículas, interior de las muñecas o incluso plantas de los pies.

 

Os  recomendamos las siguientes sinergias:

Para masaje:

Base de onagra y comino negro

Envase de 100ml

15 gotas de laurel

15 gotas de limón

10 gotas de naranja

20 gotas de mejorana dulce

20 gotas de lavanda.

 

Para difusor:

En el de 100ml

2 gotas de laurel

4 gotas de limón

2 gotas de pino

2 gotas de lavanda.

 

Esperamos que estos aceites os ayuden con la astenia primaveral y os encontréis con más energía y entusiasmo para afrontar los pocos meses que nos quedan hasta el ansiado verano. Aprovechamos para recordaros que nos podéis dejar vuestros comentarios o dudas tanto aquí en el blog como en redes sociales o contactando con nosotros en nuestro correo electrónico soporte@essenciales.com.

Os leemos!!